Un amuleto les destroza la casa.

Una pareja especialmente supersticiosa, que acababa de colgar en cada una de las habitaciones de la casa un amuleto de la suerte (una pata de conejo en la cocina, un trebol de cuatro hojas en el dormitorio...), recibió una desagradable sorpresa.
Al llegar a su casa, después de hacer la compra, descubrieron que una herradura de la suerte, que estaba mal colgada, había caido sobre una tubería del gas haciendo explotar toda la casa

